EL HATO PUGNADO O DE PUGNADO

Por Carlos M. Ayes Suárez

     Los historiadores han recurrido al estudio de la toponimia con el propósito de auxiliarse en sus investigaciones sobre la historia de los pueblos.  En la topografía encontramos nombres que representan el registro histórico de las sociedades humanas que habitaron el lugar y sobre las cuales se conservan restos muy escasos la mayor parte de las veces fragmentados en los lugares que ocuparon.  Muchos investigadores vegabajeños han reconocido la importancia del estudio de los nombres de lugar haciendo un acercamiento inicial a los primeros años de vida del pueblo de Vega Baja, periodo para el cual resultan muy escazas las fuentes documentales.  Tal vez, uno de los pioneros fue Luis de la Rosa Martínez.

   

      Como parte del desarrollo de una investigación sobre el topónimo El Sitio de los Indios,  localizado en el Hato de Punao o Pugnado, el historiador planteó como hipótesis que posiblemente el nombre del hato podría significar que en dicha región hubo enfrentamientos entre indios y españoles, como lo sugería el hecho de que se registrara en el mismo un topónimo que aludía a la ocupación indígena de la región.  Sin embargo, el descubrimiento más reciente de documentos del Siglo XVIII sobre la región y el desarrollo de investigaciones genealógicas sobre los primeros pobladores nos sugieren que el topónimo de Punao o Pugnado se adopta en dicho siglo y posiblemente hace referencia a las luchas entre miembros de la familia Negrón por el control de las tierras que comprendían el hato ganadero.

    

     El origen del Hato de Pugnado parece encontrarse en la conseción de tierras que le hace el Cabildo de San Juan a Domingo Negrón y a Juan de la Escalera el 27 de mayo de 1744, en el Criadero de Algarrobo.  La tradición oral en nuestro pueblo da cuenta de que para la supuesta fundación de Vega Baja, el hatero Manuel Negrón donó una caballería, es decir, 200 cuerdas de terreno.  Este a su vez pasó a ocupar el puesto de Teniente á Guerra de la nueva población.  La nueva autoridad militar del pueblo era nieto de Domingo Negrón.  La evidencia nos sugiere que este fuera el primogénito de Gabriel Negrón de Santiago, hijo mayor del hatero.  Dicho dato podría ser relevante si tomamos en consideración la tradición del mayorazgo entre los españoles. 

    

     Ya para la décima década del Siglo XVIII encontramos que el hato que había establecido Domingo Negrón se encontraba en manos de su nieto Manuel Negrón Maldonado y que era conocido como el Hato de Pugnado.  Para el mismo periodo las actas del Cabildo de San Juan identifican a Josef Negrón de la región de Morovis como propietario del mismo hato.  Curiosamente, en la descripción que nos brindan en una capellanía establecida por Manuel Negrón Maldonado y su esposa Baltazara Bracero Villafaña a favor del cura de Manatí no precisan cual era la colindancia del mismo por el Sur a pesar de que fueron muy precisos en identificar los colindantes de los demás puntos cardinales. 

    

     La evidencia nos sugiere que los hateros tenían lazos de consanguineidad entre ellos.  En una capellanía del Siglo XVIII encontramos que Antonio Negrón, hermano de Josef Negrón, de los hatos de Morovis había muerto en la miseria y apunta el cura de Manatí como razón para su desgracia que “Estos terrenos estuvieron en pleito muchos años....”  Resulta obvio quienes ganaron el pleito y parece ser que dicho conflicto entre los miembros de la familia Negrón dio lugar a identificar su hato con las circunstancias que caracterizaron la lucha por el control del mismo.